Mostrando entradas con la etiqueta Poesía. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Poesía. Mostrar todas las entradas

jueves, 29 de abril de 2010

La Imagen Poética 2 La Percepción del Alterego

La Percepción del Alterego
A veces no soy yo, a veces soy mi miedo,
Te quiero en la verdad pero te tengo en la noche.
A veces se me escapa y de repente no puedo
Te amaría con luz si me dejara aquel fantoche,
Pero él teme perderte, él es la música pasada
Él es quien percibe los finales con tez demacrada
Y comprende un lapso hasta llegar a un acuerdo
Recorriendo las estrellas podría estar nuestro recuerdo.
Y se llena con la lástima que inspira y respira
La gente se cansa de él aún cuando yo lo socorro
Pero no relaja mis sonrisas si alguien me mira
Y mi paranoia termina por convencer, después corro.
Un defecto que de a poco me carcome la relación
Te quiero en mi total pero te tengo en silencio
Lo correcto debe ser la amistad y liberar a Platón
Un corazón sin unión tal vez sea mi mejor equivocación.
Y es que a veces no soy yo, a veces soy mi miedo
La percepción de mi alterego.

La Imagen Poética Desde EL Baúl De Saúl

Desde el Baúl de Saúl

Las pirañas se abrazan de los pies cansados
el sombrero no remplaza la arruga al sol malvado
y en sus callos agotados se sujetan como espinas
las secuelas asesinas de un volcán en ruinas.*
Es el cuento de Saúl un esclavo de las colinas,
de la reina del tul, dueña de la dorada mina.
Él regresa teñido en rojo, le han robado un ojo
camuflado entre las bestias se acurruca en su cerrojo,
pero el látigo no se cansa sino existe alabanza,
cuando el marqués avanza un infierno en ansias
¿Cuántos días no come Saúl?
¿Cuántas noches encerradas en el baúl?
junto a sus padres, cruel hado que traza el hambre
por la ilógica esclavitud que lo incendia a plenitud,
Sí, Saúl quema su alma esperando hallar la calma
 y mientras el fuego envenena al pasto,
la mina se desploma en el holocausto.
Su sombrero vuela entre el trigo marchito,
un paisaje pintado con gritos,
la casona pendiendo, un caldero en el frío
sus grilletes han quedado vacíos.
Porque la libertad se alcanza en la muerte
el gran sueño de la gente sin suerte.
Y Saúl ríe en la obscura ceniza
que viaja con el soplar de la brisa.